Sexomnia

Siempre se ha dicho que la sexualidad y el sueño están íntimamente relacionados. En la adolescencia, es común la aparición de sueños húmedos en las y los jóvenes en donde tienen fantasías sexuales muy vívidas. Tal es la vinculación de ambos que en algunos casos muy contados, pueden fusionarse en un trastorno anormal del sueño conocido como sexomnia.

La sexomnia (conocida como sleep sex en inglés) es un trastorno de sueño infrecuente, en el cual  un individuo es capaz de mantener relaciones sexuales con otra persona sin que sea capaz de recordar al día siguiente nada de lo ocurrido. De hecho, es tan inusual, que los primeros casos registrados de sexomnia datan del año 2000.

Causas y Características

La sexomnia no es un trastorno común del sueño, sin embargo los expertos en esta área no son capaces de afirmar que se deba a factores genéticos (como sucede en gran parte de las parasomnias o trastornos del sueño como la narcolepsia o el insomnio familiar fatal) o que se deba a traumas por abuso sexual en la infancia.

La teoría más aceptada y comprobada respecto a la sexomnia es que puede deberse a cuadros severos de estrés y ansiedad ocasionada por factores externos.

En ese sentido, las características de la sexomnia son las siguientes:

  • A diferencia del sonámbulo común, el sonámbulo sexual solo realiza prácticas sexuales como la masturbación o el acto sexual con su acompañante durante la noche.
  • La manera en que el sonámbulo sexual practica el acto sexual, es vigorosa acompañado de conducta verbal inhabitual e inapropiada.
  • Puede manifestarse frecuentemente durante la semana. Estos episodios pueden darse una sola vez en la vida o frecuentemente. No hay consenso al respecto de la cantidad de veces que puede manifestarse en los individuos.
  • Este trastorno, al igual que el sonambulismo común, se manifiesta durante el sueño no-REM.
  • Este se manifiesta generalmente a partir de la adultez temprana, a diferencia del sonambulismo, el cual es frecuente en niños pequeños y va desapareciendo cuando el individuo llega a la edad adulta.
  • Puede manifestarse en hombres y mujeres sin distinción.
  • Al igual que los sonámbulos comunes, los individuos no recuerdan nada de lo sucedido durante el episodio de sexomnia. Incluso, los sueños que tienen no necesariamente están relacionados con actos sexuales.
  • Normalmente, la sexomnia se manifiesta en personas con antecedentes de sonambulismo común y somniloquía. El síndrome de piernas inquietas y la apnea del sueño pueden ser causantes de episodios de sexomnia igualmente.

Diagnóstico

El diagnóstico de la sexomnia se lleva a cabo tomando una historia médica al paciente, donde se revisan los antecedentes. Los especialistas recomiendan que en caso de ser recurrentes estos episodios, se acuda inmediatamente al médico.  El neurólogo general remitirá al paciente a un especialista de sueño (sea un neurólogo especialista en el área o un psiquiatra) y se realizará un estudio de sueño conocido como polisomnografía:

Polisomnografía

Este estudio se encarga de tomar datos como el movimiento ocular durante el sueño, la frecuencia cardiorrespiratoria, la actividad cerebral y el movimiento de las extremidades del paciente. Todos estos datos le permitirán al especialista llevar a cabo un diagnóstico adecuado para así proceder al tratamiento de este trastorno.

La polisomnografía es el estudio más completo  y actualizado para diagnosticar todo tipo de trastornos de sueño.

Tratamiento

Tratamiento no farmacológico

Normalmente estos episodios pueden regularse y controlarse con el uso de técnicas de relajación y respiración como el yoga o la contemplación. Se ha determinado gracias a varios estudios en el área neurológica que se han adelantado en la India, que la práctica de algunas de estas técnicas de relajación puede ayudar a reducir el estrés, la ansiedad y la tensión que pueden ocasionar este tipo de episodios.

La práctica de un ejercicio puede ayudar a reducir progresivamente las cargas de estrés. También, las actividades extracurriculares ayudarán al paciente a no pensar en situaciones adversas que puedan generarle estrés. Hay que destacar que el desequilibrio emocional y el estrés pueden generar tensión en ciertos puntos del cuerpo, ocasionando dolores musculares y, a largo plazo, todo tipo de enfermedades cardiovasculares y neurodegenerativas.

Tratamiento farmacológico

Los medicamentos que normalmente se recetan en casos de sexomnia son el Valium y la melatonina. Estos pueden ayudar a reducir eficientemente estos episodios. El consumo de medicamentos antidepresivos puede generar adicción o dependencia, por lo tanto el tratamiento debe llevarse a cabo bajo estricta supervisión médica.

Implicaciones legales de la sexomnia

Normalmente el sonámbulo sexual no es consciente de sus actos tal cual como sucede en los episodios de sonambulismo común. Sin embargo, se han registrado casos en los que ciertas personas han intentado justificar agresiones sexuales con sexomnia.

En estos casos, el juicio requerirá la comprobación del trastorno a través de estudios clínicos metódicos. En caso de no probarse el padecimiento, la ley podrá proceder de manera habitual con el agresor sexual.

Cuando el acto sexual no es consciente, la persona no puede ser juzgara al no ser consciente de sus actos, sin embargo siempre se ha de comprobar el padecimiento a través de estudios meticulosos llevados a cabo por un especialista.

Los especialistas recomiendan acudir inmediatamente al médico tan pronto el entorno cercano del paciente manifieste la anomalía, en aras de evitar cualquier implicación legal.

Recomendaciones para prevenir la sexomnia

Aunque la sexomnia puede tratarse con medicamentos, es recomendable evitar la utilización de los mismos a menos que los episodios sean graves. Los expertos recomiendan las siguientes prácticas para ayudar a reducir y prevenir la sexomnia:

  • Modificar  la higiene del sueño, descansando durante la noche, durante un periodo de 6 a 8 horas diarias. Esta cantidad de horas es la más recomendada de sueño saludable en adultos.
  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, tabaco y café de manera excesiva, ya que estas pueden alterar la regulación natural del reloj biológico y ocasionar trastornos del sueño.
  • Evitar ingerir alimentos con alto contenido proteico y energético en la noche, ya que esta práctica puede ocasionar trastornos de sueño.
  • En caso de ser demasiado frecuentes, los expertos recomiendan dormir en camas separadas, esto puede reducir la frecuencia de los encuentros sexuales no consensuados.

Referencias

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *