Parasomnias

Cuando un individuo sufre de alteraciones en los patrones de sueño puede estar sufriendo de parasomnias, las cuales son actitudes erráticas y anormales que se acontecen cuando una persona intenta conciliar o mantener el sueño. Estas por sí solas no son una enfermedad en sí, sino síntomas de una patología (sea psicológica, física o trastorno del sueño) diferente en adultos.

Por estas razones es sumamente importante estudiar qué tipo de parasomnia puede estar afectando al individuo y con cuánta frecuencia la adolece, de manera tal que pueda corregirse o determinar cuál es la causa de este comportamiento errático.

En niños, las causas son desconocidas, pero tienden a desaparecer con el paso del tiempo, siendo más comunes a corta edad y menos frecuentes durante la adolescencia. Es probable que estas actitudes se deban al crecimiento y desarrollo neurológico de los pequeños.

En este artículo se explicarán algunas de las parasomnias más conocidas, algunas posibles causas y tratamiento para algunas de ellas.

Diagnóstico

El diagnóstico de las parasomnias se realiza con la toma de datos en la historia clínica, narrados por el propio paciente y su acompañante a consulta. Posteriormente, considerando todas las inquietudes y afirmaciones del paciente, el médico puede recomendar la realización de una polisomnografía.

Polisomnografía

La polisomnografía es uno de los más efectivos y modernos estudios que se realizan en materia de trastornos del sueño. Este consiste en la toma de datos durante el sueño del paciente en un ambiente controlado donde se mide la actividad cerebral, el movimiento de los ojos, la frecuencia cardiorrespiratoria y los movimientos musculares de las extremidades del paciente.  

Estos datos, sumados a los obtenidos en la historia clínica, pueden dar un diagnóstico efectivo de la posible enfermedad del paciente y con ello aplicar un tratamiento adecuado a la dolencia.

Estos estudios se realizan para descartar que las parasomnias no respondan a patologías más graves, como otros trastornos de sueño, enfermedades físicas o psicológicas más severas. Es importante destacar que estos patrones de conducta anormales en el sueño son síntomas que son ocasionados por otros factores.

Causas, Características y Parasomnias más comunes

Las parasomnias son un conjunto de comportamientos anormales en los individuos  que se presenta cuando este intenta conciliar el sueño, durante las distintas fases del mismo o en privación del sueño.

Casi todas estas actitudes (emociones, movimientos, percepciones anormales, etc.) son estados disociados del sueño, donde la persona no está completamente consciente y se suceden durante la transición vigilia-sueño o el sueño REM.

Las principales características de las parasomnias se mencionan a continuación:

  • Todas cuentan con una alteración de la conducta del paciente como principal síntoma.
  • Suelen estar asociadas a enfermedades físicas o psicológicas más graves o a distorsiones del sueño graves.
  • Algunas de ellas suelen desaparecer en la adultez, razón por la cual, de manifestarse en edad adulta es crucial consultar con un médico.

En ese sentido, las parasomnias más conocidas son las siguientes:

Normalmente, son más comunes en niños, aunque se han estudiado casos donde los adultos manifiestan estas actitudes. Cuando se trata de adultos, es muy probable que las parasomnias estén relacionadas con otros trastornos del sueño más graves como narcolepsia.

Pesadillas

Las pesadillas son reconocidas como parasomnias, ya que alteran el proceso de descanso normal de los individuos que las padecen. En ellas las personas suelen enfrentarse a sucesos desagradables que pueden ocasionarle sensación de pánico, muerte inminente o terror.

En los niños, es muy común que describan sufrir pesadillas horrorosas. El porcentaje de niños que sufren de estas parasomnias es elevado, entre un 10% y 50% de los casos reportan sufrirlas constantemente.

En el caso de los adultos, la tenencia de pesadillas puede estar relacionada a trastornos de sueño mucho más graves o, en casos extremos, a enfermedades psicológicas o físicas. Estudios realizados por la Universidad de Colorado en los Estados Unidos de Norteamérica han hecho grandes avances en la materia y han determinado que el uso de ciertos medicamentos puede ocasionar pesadillas.

La característica principal de la pesadilla es que el individuo suele recordarla a detalle.

Terrores Nocturnos

No deben confundirse los terrores nocturnos con las pesadillas aunque sean muy parecidas. Hay que destacar que estos episodios de parasomnia suceden cuando el individuo despierta súbitamente del sueño en un ataque de pánico incontrolable y no es capaz de recordar lo vivenciado en él.

Los terrores son mucho más comunes en niños (especialmente en la edad de 3 a 5 años) y cuando son circunstanciales, desaparecen en la adolescencia. En caso de acontecerse en adultos, puede deberse a un trastorno de sueño mucho más grave. Se recomienda consultar al médico en caso de ser constantes.

Sonambulismo

Este trastorno se sucede en la fase de ondas lentas del sueño. Estos episodios se caracterizan por la actividad motora del paciente, haciendo actividades complejas, como levantarse de la cama, caminar, abrir puertas, cambiar de habitación, sentarse en la cama y en algunos casos hablar en voz alta.

Normalmente los pacientes no responden a estímulos externos, por lo cual lo más recomendable es no intentar despertarlos. Su accionar no es peligroso, sin embargo es recomendable no tener objetos que puedan representar un peligro para el individuo en la habitación donde este se encuentre, así como cerrar las ventanas y puertas del domicilio con llave para evitar accidentes.

Los episodios de sonambulismo son comunes en la infancia y tienden a desaparecer en la adolescencia. Se han registrado muy pocos casos en los que los adultos jóvenes (18-35 años) lo padecen. Esta parasomnia se manifiesta en mujeres y hombres por igual.

En los niños, el accionar es similar. Los pequeños suelen realizar actividades relacionadas con el aprendizaje motriz recibido durante el día. Esto quiere decir que repiten conductas aprendidas en el día como lavarse las manos, amarrarse las agujetas de los zapatos, etc. Normalmente suelen regresar a la cama después de ejecutar estas acciones.

Al igual que con los adultos no es recomendable despertarlos o intentar dirigirlos a la cama, razón por la cual es recomendable seguirlo y evitar que se lastime.

Trastorno de Conducta durante el sueño REM

El trastorno de conducta es muy distinto al sonambulismo, el cual responde a la repetición de patrones de conducta durante el día y se evidencia durante una fase distinta del sueño. En el sueño REM (Rapid Eye Movement o Movimiento de Ojo Rápido) el individuo escenifica los sueños mediamente movimientos complejos o erráticos.

Esta parasomnia puede ocurrir a cualquier edad, pero es más común ver que se manifieste en hombres mayores de 60 años. En estos casos, es importante acudir a un médico para comprobar las causas del trastorno de conducta, especialmente porque los individuos que los sufren pueden llegar a lastimar a sus semejantes o autolesionarse. Además de ello se ha determinado que este trastorno en adultos mayores puede ser síntoma de demencia o parkinson.

Bruxismo

El bruxismo se presenta cuando el individuo mantiene actividad muscular de los maxilares durante la noche, de forma inconsciente y de manera rítmica. La principal consecuencia de esta parasomnia a largo plazo es el desgaste de las fundas dentales.

A corto plazo, la persona sufre de dolores en la articulación temporomandibular y dolor de cabeza. Al bruxismo se le relaciona con episodios de estrés y problemas de mandíbula. Se puede tratar colocándose una férula de descarga la cual puede evitar el roce de los maxilares.

Somniloquio

El somniloquio es una parasomnia en la cual el paciente emite sonidos verbales sin sentido. Estos están relacionados con el contenido de los sueños del paciente. Los estudios indican que suelen presentarse más en hombres que en mujeres. Pueden aparecer en cualquier edad, pero son mucho más comunes en niños, adolescentes y adultos jóvenes.

El estrés es uno de los causantes de la somniloquía, razón por la cual es recomendable consultar a un médico en caso de presentarse constantemente. El estrés es causante de todo tipo de enfermedades crónicas graves si no se atiende con la debida premura, así como puede contener síntomas como la depresión, el decaimiento y la irritabilidad.

Mioclonias Hípnicas

Las contracciones de músculos involuntarias, de manera brusca y breve se pueden definir como miocloninas hípnicas. Estas se manifiestan principalmente en las extremidades inferiores y se suceden en la transición de vigilia a sueño. Usualmente están relacionadas con el exceso de actividad física y el consumo de café o cigarrillos (por su alto contenido de nicotina).

Estas no tienen gran relevancia a nivel clínico, sin embargo si son demasiado constantes, debe controlarse el consumo de sustancias nocivas para la salud, o en casos extremos el uso de tratamiento farmacológico, lo cual debe hacerse bajo estricta supervisión médica, puesto que los medicamentos para tratar trastornos neurológicos pueden ser sumamente adictivos.

Despertares confusionales

Cuando una persona despierta de forma brusca manifestando confusión y desorientación, hablamos de despertares confusionales. Estos suelen sucederse durante el sueño profundo, siendo típico que el individuo actúe de forma inapropiada o con errores lógicos, como por ejemplo confundir a las personas, o hablar del trabajo.

Normalmente estos episodios son de muy corta duración: segundos o varios minutos. Como casi todas las parasomnias, es mucho más común su aparición en niños y suele desaparecer sin aplicar tratamiento con el paso de los años. En adultos pueden deberse al estrés o a la ingesta de ciertos fármacos.

Parálisis del sueño

La parálisis del sueño es una parasomnia en la cual el individuo evidencia escenas horribles en estado de semiinconsciencia, sufriendo de ataques de pánico e inmovilidad muscular. La parálisis de sueño puede estar relacionada directamente con patologías como la narcolepsia o a alteraciones de los patrones de sueño marcados.

Tratamiento

Los especialistas indican que dependiendo de la parasomnia, se debe aplicar un tratamiento especial, tal es el caso del trastorno de conducta de sueño REM, por ejemplo.

Algunas parasomnias no suelen tener graves implicaciones clínicas, sino que responden al estrés laboral o al crecimiento (como se ha visto, la mayoría de estas son comunes en niños y adolescentes, reduciéndose su aparición en la adultez temprana) por lo cual no requieren tratamiento.

Tratamiento farmacológico

En algunos casos, como el trastorno de conducta REM, son utilizados medicamentos como la benzodiazpina nocturna (clonazepam) en el tratamiento. Se ha determinado que las parasomnias pueden ser efecto secundario de algunos medicamentos antidepresivos como la fluoxetina (Prozac).

Recomendaciones para prevenir las parasomnias

Las parasomnias pueden reducirse en caso de ser aisladas, modificando prácticas que pueden alterar el sueño, las cuales mencionaremos a continuación:

  • Evitar el consumo de bebidas alcohólicas, café y cigarrillos excesivamente.
  • Llevar una dieta saludable y evitar comer en exceso antes del descanso.
  • Mantener un horario fijo de descanso, en aras de evitar trastornos del sueño.
  • En caso de sufrir parasomnias o tener a un familiar que las sufra, es recomendable proteger el entorno donde descansa el paciente para  evitar cualquier accidente.
  • Evite el consumo de medicamentos sin prescripción médica.

Referencias:

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