Enuresis Nocturnal

En la infancia, es común que el individuo sufra muchos trastornos del sueño. Las causas todavía no son conocidas con exactitud por la ciencia, sin embargo se especula que se deba a un proceso natural del crecimiento. Algunos trastornos como los terrores nocturnos, pesadillas y el sonambulismo son de los más habituales y un amplio porcentaje de la población mundial los ha padecido en algún momento de su vida.  

En esta ocasión, se hablará sobre la Enuresis nocturna, un trastorno que se caracteriza por la incapacidad del infante en controlar las ganas de orinar durante la noche. Este trastorno puede manifestarse en la edad temprana y puede estar relacionado a infinidad de factores, desde alteraciones emocionales a daño neurológico.

Por ello es fundamental conocer todas las causas, de manera que el los padres sepan cómo abordar este asunto con la debida pertinencia. Antes de explicar todo lo referente a la enuresis,

Causas y Características

Distintos factores son los que desencadenan la enuresis nocturnal. Entre ellos, pueden ocasionarlo distintos trastornos neurológicos en casos más graves, así como el estrés o alteraciones emocionales como la ansiedad o el nerviosismo.

Otros factores desencadenantes de la enuresis nocturna pueden ser la hiperactividad de la vejiga o su tamaño (una vejiga muy pequeña puede ocasionar enuresis), el exceso de consumo de líquidos antes de dormir, el no orinar lo suficiente al ir al baño, problemas en las estructuras urinarias del infante, entre otras.

En ese sentido las características de la Enuresis son las siguientes:

  • Es más común durante la primera década de vida: Los niños pueden presentar enuresis nocturna durante su edad temprana. Esto puede ocurrir por algunos factores que determinarán el tipo de enuresis  (primaria o secundaria).
  • Es un trastorno que puede corregirse con modificación de conductas: Las estadísticas indican que un alto porcentaje de infantes suelen sufrir de este trastorno y, comúnmente, él acaba por normalizarse con el paso del tiempo y la modificación de patrones de conducta a través de tareas diarias.
  • Es un trastorno ocasionado principalmente por ansiedad: En la mayoría de los casos este trastorno se sucede debido a cambios emocionales drásticos.
  • Puede ser causada por el consumo de cafeína: Los estudios han determinado que en niños, la cafeína puede ser perjudicial para su salud, ocasionando cuadros de hiperactividad.

Sea como sea el caso, es común que los niños puedan presentar este trastorno y normalmente no es motivo de preocupación para los padres, pues con el tiempo el niño aprende a controlar y regular su vejiga.

Tipos de Enuresis Nocturna

Los estudios han indicado que existen dos tipos de enuresis y es importante saber diagnosticar cuál de los dos tipos es el que padece el paciente. De ello puede derivar el tratamiento y el nivel de gravedad del padecimiento que puede estar ocasionando el trastorno:

Enuresis Primaria

La enuresis de tipo primario se caracteriza principalmente por la gravedad de sus causas. Esta puede ser ocasionada por daño neurológico severo, enfermedades psiquiátricas o por trastornos del sueño graves como la narcolepsia, también puede relacionarse a acciones impulsivas en el comportamiento del infante. Esta requiere de otros estudios para poder ser diagnosticada con exactitud la causa que la ocasiona.

Enuresis Secundaria

La enuresis secundaria es aquella que se manifiesta por cuadros de ansiedad, estrés o elementos medioambientales (temperatura, humedad, etc.). Esta no tiene graves consecuencias neurológicas y con terapia conductual o el propio paso del tiempo se controla.

Los expertos aseveran que el fenómeno de la enuresis nocturnal  no es unitario debido a sus causas, razón por la cual el tratamiento es específico y diferencial en cada caso.

Diagnóstico

El diagnóstico de Enuresis nocturna se realiza a través de una historia clínica, donde se consideran los siguientes aspectos:

  • La frecuencia con que orina el paciente durante el día.
  • Cuánta agua consume el pequeño antes de dormir.
  • Si el niño manifiesta dolor o ardor al orinar, o si esta contiene sangre o tiene un color turbio.
  • Si existen antecedentes familiares de Enuresis.
  • Si el paciente sufre de estreñimiento.
  • Si hay situaciones estresantes que pudieran alterar el control de la vejiga en el paciente.

Estos datos determinarán si el paciente requiere  de mayores estudios para determinar si la enuresis se debe a otros factores como trastornos psicológicos, neurológicos o problemas físicos. Es factible que los médicos acompañen estas preguntas con un examen físico.

Tratamiento

No existe un tratamiento farmacológico para atender este trastorno, puesto que está íntimamente relacionado con el crecimiento o bien, está relacionado con otras patologías principalmente neurológicas. Lo que determinará el uso de un tratamiento o no es el diagnóstico preciso de por qué el pequeño presenta enuresis nocturna.

En la mayoría de los casos, el cambio de patrones de conducta o la cantidad de líquidos que se consumen antes de dormir pueden ayudar al niño a superar la enuresis. La terapia psicológica y la implementación de visitas a un consejero pueden ser beneficiosas para el control de la enuresis.

Si ello está relacionado a una enfermedad o trastorno neurológico severo, o bien a un trastorno del sueño, debe consultar al médico sobre los posibles tratamientos, efectos secundarios y demás detalles relacionados con dicha patología.

En casos muy extremos, los médicos pueden recetar medicamentos que estimulan los niveles de hormona antidiurética en los niños, sin embargo estos casos son muy contados y debe hacerse bajo estricta supervisión médica.

Recomendaciones

Como este trastorno está íntimamente relacionado con el crecimiento, es probable que el pequeño acabe por superar el mojar la cama con el paso del tiempo. A continuación, se sugieren distintas recomendaciones para ayudar a que el proceso sea más llevadero:

  • Paciencia Paternal: El pequeño no es responsable del trastorno. Los padres deben ser pacientes y acompañarlo en el proceso de superar y controlar la enuresis.
  • Enseñarle patrones de conducta adecuados al niño: Para evitar que el infante se orine, es importante imponerle una serie de tareas sencillas antes de acostarse, entre las que debe figurar no consumir líquidos en exceso (preferiblemente que lo haga una hora antes de dormir), el orinar antes de meterse a la cama, entre otras.
  • Imposición de horarios para orinar en la noche: Si el niño sufre de enuresis, los padres pueden programar horarios nocturnos donde le despertarán para que utilice el baño.

Referencias:

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